Vivimos bajo un sistema de vigilancia constante: cámaras de «seguridad» en casi cualquier esquina, accesos a lugares públicos y privados controlados por sistemas de reconocimiento facial o biométrico, limitación al uso del dinero efectivo, control y auditoría de todos tus movimientos bancarios, teléfonos inteligentes y dispositivos domóticos que nos escuchan, que saben a qué hora salimos o llegamos a casa, cuántas lavadoras ponemos, cuándo vamos al baño o cuáles son nuestras inquietudes, ideas y conversaciones privadas, relojes inteligentes que conocen nuestros hábitos de sueño, nivel de estrés y pulso cardiaco… Nuestra intimidad está siendo seriamente amenzada, nos hemos acostumbrado a ceder privacidad a cambio de una supuesta calidad de vida o comodidad.
¿Sí? ¿Eso crees?
Para salvaguardar nuestra intimidad y nuestra seguridad, que es realmente lo que nos va a llevar a una mejor calidad de vida, debemos controlar nuestra vida por nosotros mismos y se hace neserario reflexionar, hacer un alto en el camino, tomar un respiro y pensar con calma en qué medida hemos cediendo demasiado terreno y a que, administraciones, gobiernos y empresas tecnológicas, les estamos permitiendo que lo sepan todo de nosotros. El riesgo no sólo consiste en el hecho de que podrían hacer un mal uso de esta información sino también debemos considerar que, más temprano que tarde, esa información les será sustraida también a ellos. No hay lugar 100% seguro en la red y toda esa información está almacenada en algún lugar. ¿No te parece un objetivo sumamente atractivo para criminales que podrían obtener una gran recompensa si logran acceder a miles, si no millones, de datos personales de gran valor comercial o estratégico?
No alardees de lo que tienes, no alardees de lo que no tienes.
En materia de seguridad, a todos los niveles, una de las primeras consideraciones que debes tomar en cuenta es la de comportarte discretamente. Aunque nuestra condición humana nos suele caracterizar por mostrar actitudes presuntuosas dado que nos gusta presumir, alardear, aparentar… Sí, no todas las personas son así, cierto, pero sabemos que es comportamiento bastante frecuente el de presumir de lo que tenemos (o de lo que no tenemos) y eso muchas veces nos expone. Lo más seguro y el punto de partida para evitar problemas no radica en idear las mejores contraseñas o contratar y usar las mejores VPNs, tener llaves de encriptado y firma o contratar servicios digitales de pago que garanticen la privacidad de los clientes. Eso es importante, pero va después, es secundario. La discreción es fundamental, será nuestra primera línea de defensa. Y en ese terreno, el mundo analógico, será clave.
¿Y qué más?
Usa dinero en efectivo.
Utilizar efectivo en lugar de tarjetas bancarias o sistemas de pago inmediato a través de apps. Esta es una costumbre que te ayudará a realizar transacciones seguras y privadas. Nadie tiene por qué saber si te bebes un café todas las mañanas antes de entrar en la «ofi«, en qué cafetería lo consumes o dónde compras tus calcetines. El uso del dinero en efectivo ayuda a que los gobiernos y entidades financieras tengan más complicado implementar otras formas (¿CBDCs?) para mayor control de la ciudadanía, tampoco te lo pueden embargar ni tampoco evitar que compres en el lugar que quieras, la cantidad que quieras, las veces que quieras y cuando quieras. Es recomendable disponer de una pequeña cantidad de metálico de reserva por si «se apaga» la red bancaria o si de la noche a la mañana cierra tu banco o sí, arbitrariamente, deciden embargar tus cuentas. Podría darse el caso de que, por una cuestión de «seguridad ciudadana» y «el por bien común» se limitara el acceso a tus cuentas. ¿Conoces el caso de los transportistas de Canadá? Y no sólo es ni será ese el único ejemplo.
Existen iniciativas ciudadanas encaminadas a defender esta idea. Un ejemplo: «Salvemos el dinero físico» https://www.salvemoseldinerofisico.com/
No facilites tu DNI original.
Cuando se requiere copia del DNI para poder cumplimentar una solicitud como puede ser una solicitud de baja o cierre de cuenta, la matrícula o inscripción en algún estudio, etc. Primero hay que tener en cuenta si ese requerimiento es legal y si la forma en que se solicita es la adecuada. Sin embargo, muchas veces no queremos estar perdiendo el tiempo y cedemos ante tal requisito. Así que, sería recomendable seguir algunos pasos para evitar que esa copia de DNI caiga en manos equivocadas o se le dé un uso inadecuado:
- Un agente de la autoridad puede pedirte el documento, pero no puede hacer copia, facilitarla a un tercero (a no ser que sea otro agente de la autoridad) o distribuirla por ningún medio sin tu consentimiento. Mucho menos, hacerle una foto y enviarla por Whatsapp a saber a quién (Sí, lo he visto hacer). Puedes negarte a que esa fotografía sea distribuida por un canal de mensajería privada así como requerir el borrado inmediato de la fotografía del terminal telefónico.
- Si debes enviar copia de tu DNI o documento digital.
- Escanéalo y guárdalo en tu PC/Laptop, pero no lo subas a ninguna nube.
- Edítalo antes de enviarlo del sigiuente modo:
- Conviértelo a B/N o mejor dicho, a escala de grises. Nunca será necesario enviar la copia a todo color.
- Oculta, emborrona, los ojos de la fotografía.
- Oculta, emborrona el código de control y la fecha de caducidad.
- Sobreescribe sobre la firma (para que no tengan imagen de la misma, no les interesa) con un texto que deje claro el uso exclusivo para el que se facilita tal copia.
- Haz lo mismo en la cara posterior del documento, preferiblemente sobre los códigos que van a partir de la segunda línea en el caso del DNI español. La primera normalmente tiene el número de DNI y eso sí que hay que mostrarlo y no tiene sentido ocultarlo ya, pero el resto de información no se requiere para tu identificación personal.
- A continuación se facilita un ejemplo (la imagen pertenece a alguien que no existe) de cómo quedaría. Ten en cuenta que el diseño del DNI varía con los años y el tuyo podría ser ligeramente distitno. Para otros países distintos de España, sería algo similar siguiendo el sentido común.
- Si te rechazan el documento alegando que está alterado (todavía no sé de ningún caso en que esto haya ocurrido) guarda ambas caras en un único documento .pdf y al pie fírmalo digitalmente (me refiero a la firma con el certificado digital tipo «Autofirma», no con una imagen de tu firma de puño y letra) con un texto donde se asegure que la copia pertenece al firmante. La firma digital es prueba irrevocable de que quien autoriza eres tú, así que la imagen de tu DNI, a pesar de estar emborronada, no la pueden invalidar.


Evita el rastreo de tu teléfono (Faraday)
Todos tus movimientos están siendo rastreados, no sólo a través del sistema GPS (que deberías desactivar si no lo estás usando), sino por medio de las antenas de telefonía móvil. Estos movimientos se guardan, al menos durante 2 años en la Unión Europea y pueden ser utilizados para saber absolutamente todo de tus hábitos de vida, movimientos, dónde vive tu amante y en qué días y a qué horas has estado de visita en su apartamento. ¿Que no? Esta magnífica charla TEDx de Marta Peirano a lo mejor te hace verlo de otro modo.
Una serie de hábitos recomendables (obviamente todo dependerá de tu estilo de vida y tus necesidades REALES de uso de la telefonía móvil) podrían ser los siguientes:
- Usa una funda de Faraday. Es una bolsa a modo de funda protectora (ejemplo) que utiliza el principio de la jaula de Faraday para bloquear las señales electromagnéticas de los dispositivos electrónicos que se encuentran dentro de ella. Este tipo de fundas suelen ser sobres de tela compuestos por varias capas que, una vez que albergan el dispositivo, impiden que este transmita o reciba datos. Así proteges, no sólo tu dispositivo móvil, sino que puedes usarla para evitar lecturas no autorizadas de tarjetas bancarias y las llaves del coche.
- No necesitas llevar tu teléfono todo el tiempo encima. Acostúmbrate a dejarlo en casa en la medida de lo posible.
- Desactiva el GPS y la conexión a la red móvil mientras no lo uses. Esto no garantiza que, de manera oculta, el dispositivo siga emitiendo señales, pero reduces bastante la telemetría.
- Es una buena costumbre dejarlo en otra habitación bien apartado mientras estás en casa. Así evitas la escucha permanente de las conversaciones a través del micrófono que, aunque no lo creas, está más activo de lo que tú crees.
Cubre la cámara frontal de tu laptop y teléfono
Es bastante frecuente encontrar portátiles con la webcam tapada, pero ya no es tan habitual verlo en los teléfonos, cuando lo más sensato sería hacerlo al contrario. Es mucho más probable que se active remotamente o por acción del propio fabricante la cámara frontal sin autorización del usuario. Lo ideal sería hacerlo con todos tus equipos provistos con cámara y mucho mejor si no vinieran con esos chismes previamente instalados, pero son más escasos y casi ni se encuentran. Sobre todo en le caso de los smartphones. De ahí que lo más conveniente sería tapar debidamente las cámaras. Mucha gente lo hace de un modo más «rústico» pegando esparadrapos o cintas adhesivas con papeles doblados, pero hay una forma algo más «elegante» de hacerlo. Puedes comprar cubiertas para webcam en casi cualquier bazar o tienda en línea, son muy económicas y se suelen vender en packs con buena cantidad por un precio muy asequible. Los hay de colores y hasta con gatitos y otras tonterías dibujadas, para los más pequeños (y no tan pequeños).

Evita miradas indiscretas.
Existen protectores de pantalla «antiespía» (puedes buscarlas en tiendas en línea como «privacy screen smartphone«), que permiten ver perfectamente la pantalla si la observas de frente, pero evitas que una persona que esté a tu lado (sentada en el asiento de al lado en el «bus«, en la sala de conferencias o que se encuentre recostada a tu lado, por poner ejemplos) pueda ver. Normalmente oculta la visión en un ángulo de unos 30º, más que suficiente para que nadie pueda curiosear de reojo esa contraseña que estás escribiendo, ese correo electrónico que lees o el mensaje de SimpleX que te acaba de enviar tu pareja.

Evita el reconocimiento facial en cualquier lugar.
Difícil, ¿verdad? Esas «camaritas» empiezan a estar en muchos lugares, demasiados: estaciones de tren, metro, aeropuertos, estadios deportivos… Eso sí, todo para tu comodidad y seguridad, ¡cómo no! Hay varias maneras de evitar que tu rostro sea escaneado por una de estas cámaras, especialmente aquellas que están especificamente dispuestas para «que te resulte más sencillo» el acceso a lugares como podría ser durante el «checking» y entrada a la aeronave en un aeropuerto. Porque, al parecer, lo de dejar de llevar en la cartera tu tarjeta de embarque impresa en papel es algo que la humanidad llevaba pidiendo a gritos desde que se inventó la sandalia romana.
¿Y qué se puede hacer para evitarlo?
- Lo más obvio, no te registres ni aceptes voluntariamente que las compañías de transporte o las instituciones guarden y utilicen tus datos biométricos para acceder a cualquier lugar. Todavía las leyes en materia de protección de datos personales (al menos en Europa) lo ponen bastante difícil. Ya cambiarán, pero por el momento el usuario final puede negarse y cualquier lugar de uso público DEBE permitir el uso tradicional de los sistemas de embarque. De ahí que, por lo pronto, te lo ofrezcan como una opción, como algo voluntario y previa autorización expresa del pasajero/espectador.
- Utiliza, en caso necesario, ropa que confunda a las cámaras de rastreo. Existen proyectos como Capable Design https://www.capable.design/ que son especialistas en este tipo de indumentaria.
- Protege tu rostro, evita que sea grabado por una cámara que no cumpla con la legislación, que de esas hay a centenares, protegiendo tus ojos con gafas que bloquean el rastreo facial mediante infrarojos. Por ejemplo, en Reflectacles https://www.reflectacles.com/ se ofrecen algunos modelos.
- Cubre tus orejas. Aunque parezca extraño, las orejas son uno de los elementos de tu cabeza que más ayudan a identificarte. Una prenda con capucha que las cubra sería suficiente. No hace falta un pasamontañas, porque llamarías demasiado la atención, pero si hace frío tendrá sentido cubrir tu cabeza de ese modo o con buena bufanda, unos cascos grandes con los que escuchar música o una braga de cuello alto.
- ¿Te haces «selfies» y los subes a redes sociales? ¿Te gustan esos juegos de Tik-Tok donde, mientras te grabas, te dicen a qué princesa Disney te pareces o te muestran cómo te quedan esos ojos saltones tan graciosos con esos labios hinchados divertidísimos? 😱